EXPERIENCIAS

EXPERIENCIAS
29 Julio, 2015 Comentarios desactivados en EXPERIENCIAS altas capacidades,Experiencias admin

“Hace 5 años nació mi hijo. Desde el minuto uno hacía lo imposible por no dormir y no perderse nada. Con un mes iba en el carrito sin parar de hacer gorgoritos y si por cualquier causa lo tapabas y no veía, berrinche al canto. Llegado al año el niño identificaba perfectamente los números del 1 al 10, distinguía los colores… Yo lo veía como algo normal pues de aquella lo cuidaba mi padre y a los dos les encantaba jugar con los colores y los números. Sin embargo a mi me preocupaban otras cosas, había aprendido a andar y no sabía apenas girar, no sabía sentarse sólo, no se ponía de pie, no gateaba. Llegados los dos años empezó la guardería y lo primero que me dijo su cuidadora fue “Descuida que no vamos a tener ningún problema para entendernos porque habla muy bien”. A mi me extrañó un poco ese comentario pues ya hacía tiempo que él mantenía conversaciones, preguntaba e interactuaba y yo lo veía como algo normal. De aquella le encantaba hacer puzzles y me pedía por la noche siempre el mismo libro, el cual se sabía de memoria. No era un cuento, era el libro de mis primeras palabras. Pero de nuevo yo a eso no le daba importancia sino que se la daba a que le costaba coger la cuchara, no apretaba al pintar, no desenvolvía un caramelo él solo. En la guardería ya me dijeron que era vago para hacer fichas y que tenía mal la psicomotricidad fina. 
Llegados los tres años empezó el colegio, cuando vi lo que iban a aprender ese año me preocupé. Él ya lo sabía hace tiempo y sabía bastante más que lo que venía programado para ese año, así que cuando hablé con su profesora se lo comenté. Le indiqué que me daba miedo que se aburriera. Su respuesta fue: ” No puedes correr tanto, cada cosa a su tiempo”, yo le dije que yo no corría sino que era él el que marcaba el ritmo, y ella me contestó “Frénalo. Cuando te pregunte algo dile que ya lo aprenderá cuando le toque”. Boba e incauta de mi, pues la hice caso. A partir de ese momento empecé a recibir quejas del niño un día si y otro también. El crio se subía a las mesas, hacía todo lo contrario de lo que le mandaba su profesora, no hacía las fichas, todos los días se negaba a ir al colegio. Ella me decía: “Te toma el pelo, y es una pena que un niño que razona tan bien se comporte así” Yo le decía que ese niño que me describía no era el que yo tenía en casa…y así nos pasamos un año, durante el cual el niño siguió aprendiendo a pesar de yo frenarlo pues ya se buscaba él otros medios para saber lo que le interesaba. A punto de finalizar el año escolar, alguien me abrió los ojos ( le estaré eternamente agradecida) …alguien me dijo: “A tu hijo no lo están atendiendo en ese colegio, tu hijo está muy por encima del resto de sus compañeros”… Me quedé muy sorprendida y empecé a pensar en que quizá tenía razón y que la única manera de saberlo era hacerle un informe al respecto. Así lo hice, busque por internet y me lleve al niño a un gabinete especializado en AC….tuve la suerte de dar con un equipo maravilloso el cual viendo que el niño respondía mejor estando yo presente, me dejaron ver todo el proceso, yo no intervine, ni hablé en ningún momento…Trás acabar el informe la sorpresa fue un CI de 150, con un altísimo nivel de frustración y una enorme disincronía entre cuerpo y mente. Me dieron pautas para trabajar con él y me recomendaron un cambio de colegio. A partir de ahí el primer cambio vino por mi parte, ya nunca más le iba a negar una pregunta, si él quiere saber algo, yo hago lo posible por enseñárselo, eso si, sólo lo que él quiere saber, y un trabajo diario con su psicomotricidad. 
El segundo cambio vino con el nuevo colegio y es que, aunque aún no le han terminado el informe oficial, me quedo con que mi hijo ha estado bien gracias a los ánimos constantes de sus profesoras, gracias a que lo han motivado, gracias a que han creído en él, gracias a que le han dejado ser… No se lo que nos depara el futuro, pero hoy por hoy me quedo con el presente y seguiré la lucha junto a mis compañeros, para que todos los años sean buenos para todos los nin@s de Altas Capacidades.”

Sobre el autor